Después de los atentados de Bruselas: a Dios rogando y con el mazo dando.

24/03/2016

Que nos os engañen, la lucha antiterrorista estaría en un nivel muy superior si no estuviera entorpecida por los sucesivos políticos de turno.

La guillotina no es la solución, pero una vez soñé con ella.

La guillotina no es la solución, pero una vez soñé con ella.

La mañana del jueves 11 de marzo de 2004, de vuelta de unas vacaciones en Londres, aterricé en el aeropuerto de Jerez y tuve que coger un taxi porque allí no había otro modo de transporte. La radio decía que ETA había puesto varias bombas en un tren de Madrid matando a más de cien inocentes. Fue un shock. Siempre que trataba con etarras debido a mi trabajo había intentado no tener en cuenta que eran unos asesinos con el fin de mantener una actitud profesional. Pues bien, escuchando la COPE ese momento dio un chispazo ese cable pelado que a veces cortocircuita dentro de mi cabeza y me entraron ganas de arrancarles la piel a cada uno de ellos muy lentamente y mientras estaban vivos. Luego me recompuse y aparté ese sentimiento de odio. Más tarde todos sabemos cómo trató la información el gobierno de turno, otra vez hubo chispas en mi mente y esa noche soñé con guillotinas en las plazas y con cabezas rodando por doquier…

Sigue leyendo

Share Button

Los dolores de El Barro y la costilla: mi primera novela (3ª parte)

18/03/2016

presentación el barro 2

Mi menda en la presentación (foto de Floro del Monte)

El 15 de abril de 1970 George C. Scott se quedó viendo en su casa un partido de jóquey y rechazó el Óscar a mejor actor por su interpretación en Patton. Al parecer estos premios le parecían degradantes. El 15 de abril de 2011 presenté El barro y la costilla en la Casa de la Provincia de Sevilla, salón de actos, precioso todo, marco incomparable y Viernes de Dolores oliendo azahar. Y también dos huevos duros.

Sigue leyendo

Share Button

Ofrecemos gratis en Amazon Kindle el volumen de relatos cruzados “La Guerra Nuestra” los días 13, 14 y 15 de marzo de 2016.

12/03/2016

DIGITAL_BOOK_THUMBNAIL

Portada de La Guerra Nuestra en Amazon Kindle.

Cuando por fin lo terminó, Gabriel García Márquez no tuvo el dinero suficiente para enviar completo el manuscrito de Cien años de soledad a la editorial, así que solo metió la mitad de las hojas en el sobre. La mujer empeñó casi todo lo que tenían para que él pudiera escribir la novela mientras fumaba sin parar, dicen que treinta mil cigarrillos. También cuenta la leyenda que Carlos Barral rehusó editar el libro. Imaginemos que esto ocurriera en nuestros días, ¿autopublicaría Gabo esta novela en Amazon antes de enviarla a Francisco Porrúa en Buenos Aires?

Sigue leyendo

Share Button

La Guerra Nuestra. Relatos cruzados

29/02/2016

pueba 2 cubierta lgn

Portada realizada con el editor de Createspace por Julio Antonio García López

Casi nos lo planteamos como un ejercicio: cinco relatos escritos en primera persona, en los cuales los personajes se cruzaran de alguna manera. Arduo, pero muy divertido.

Hay una maestra de las marismas, una niña de La Línea junto con su familia, unos montañeses de la Serranía de Ronda, un soldado vasco y una especie de religioso psicópata. El marco geográfico, aunque más centrado en Andalucía, recorre parte de la península y un poco más allá. Las historias de unos acarician o chocan con las de otros, unas veces de manera más directa y otras tangencialmente.

Sigue leyendo

Share Button

El barro y la costilla, mi primera novela (2ª parte)

28/02/2016

if they write

De la colección digital de The new York public library

Mi puesto de trabajo está sometido a turnicidad, por lo que había miércoles que no trabajaba y, cuando me tocaba, intentaba gastar uno de mis días libres para poder asistir a la escuela. Levantarme por las mañanas, desayunar tranquilamente mientras revisaba los textos para luego darme un paseo hasta la escuela, era justo lo que necesitaba cada semana para ponerme las pilas.

En la escuela (Escribes era su nombre) nos reuníamos un grupo heterogéneo de escritores en potencia unidos por una pulsión de escribir que allí nos enseñaron a canalizar. Aun siendo cada uno de su padre y de su madre, después de tres años de abandonos e incorporaciones, algunos fuimos forjando una amistad en torno a las letras que ha perdurado hasta el día de hoy.

Sigue leyendo

Share Button

El barro y la costilla, mi primera novela (1ª parte)

 

José Galiana y yo por aquella época

José Galiana y yo por aquella época

En noviembre de 2007 me encontraba insatisfecho y cabreado con el mundo cuando regresé de mis vacaciones anuales en la montaña. Ese año tocaron los Picos de Europa, quede claro que ni los maravillosos parajes ni la buena compañía de mi amigo José Galiana tuvieron nada que ver con mi profundo descontento. No me aguantaba ni yo mismo: estaba hecho un gilipollas integral que jugaba a no darse cuenta. Así que decidí hacer algo y dar un paso hacia delante, aunque sin mucha convicción al principio.

Sigue leyendo

Share Button